Vecinos incómodos

Hay ciertos rincones charros que me atraen especialmente, lugares en los que me gusta perder unos minutos o incluso unas horas. Esos pequeños escondrijos me atan con lazos invisibles a la ciudad y a lo que ésta significó – y significa – para mí; procuraré dedicarles unas líneas en el futuro. Al menos les debo eso. Pero hay otros lugares reconocidos que, en contra del común de los mortales, me despiertan la vena amarga y procuro evitarlos.

Vivo a escasos cinco minutos del Campus Miguel de Unamuno, entorno bucólico e ideal para trípticos promocionales y mañanas de paseo. Es, sin lugar a dudas, el espacio que cualquiera utilizaría para definir sin palabras lo que es la vida universitaria: trajín de hora lectiva, espíritus jóvenes en cualquier esquina y, con el buen tiempo, una belleza que casi hace daño.

Cada edificio, farola y brizna de césped… cada centímetro cuadrado lleva grabada una experiencia que me pertenece. El Campus fue mi casa durante dos años, como inquilino de la Residencia Colegio de Oviedo y como frustrado – y frustrante – picapleitos. Fueron mis dos primeros años fuera de casa y en aquel tiempo todo era posible. Entonces existía un futuro y los brazos del Campus se extendían acogedores para recibirlo. El mío y el de todos y cada uno de nosotros. En esa especie de parque de atracciones de hormonas y vivencias comencé a existir de verdad, con E mayúscula. Allí hice algunos de mis mejores amigos, que aún hoy permanecen firmes en la trinchera, cuando hace falta. Con ese escenario de fondo conocí a las personas que determinarían, para bien y para mal, mi rumbo hasta el día de hoy. Allí comencé a soñar y, también allí, cada uno de esos sueños comenzó a derrumbarse, trocito a trocito, sin que siquiera fuera consciente de ello.

Campus Miguel de UnamunoEn el Campus todo era tan chispeante y probable que no había lugar para sufrimientos, desengaños o desesperanzas. Con el paso de los años he comprobado que todas aquellas sensaciones eran necesarias, que no puedo ni debo arrepentirme de ninguna de ellas. Cada segundo que vivimos conforma un pequeño mapa, una hoja de ruta que repasamos cuando todo lo que queda es echar la vista atrás. No tenemos derecho a tomar atajos ni escamotear los buenos y los malos momentos, pues construyen lo que somos. Pero no puedo evitar la amarga sensación que me produce el comparar a aquel muchacho, que despertaba a todo, con la persona que soy ahora. Las ilusiones que tenía entonces ni se parecen a las rutinas que hoy acepto como inevitables, incómodas pero imprescindibles. Para mí el campus universitario es el patio de recreo de un juguete roto, el cercano, doloroso y acusador dedo que me señala todos mis quise y no pude de entonces. Un vecino molesto, por su mera presencia, del que no me puedo desprender.

Cuando paso por allí, lo hago debatiéndome entre la nostalgia dulzona y una sutil sensación de fracaso, por no haber sabido ser fiel a aquellas promesas que me hice a mí mismo, por no haber logrado los sueños que, entonces, imaginé alcanzables. Y, a pesar de todo, mientras aparto neblinas mentales, suelo recorrer los lugares que entonces me eran tan cercanos y familiares. En un ejercicio casi masoquista, repito itinerarios y hago visitas de cortesía, a personas que siguen trabajando allí donde pasé mis días felices. Gente que aún me reconoce, compartió aquellos días y puede desempolvar anécdotas, caras y nombres. Personas que pertenecen al área soleada de mis recuerdos y a las que, seguramente, me aferro para asegurarme de haberlos vivido. Siempre que paso por el Campus prometo no volver. Y siempre vuelvo.

Anuncios

4 comentarios

Archivado bajo Charrizando, Reflexiones e Idas de Olla

4 Respuestas a “Vecinos incómodos

  1. Juy

    Pero qué bien escribes pedazo de c…. César 😛

Cuéntame algo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s