El miedo no ayuda

No hace falta que les descubra la pólvora ahora. Tanto si están en el ajo como si observan con desconfianza desde el exterior, imagino que sabrán que el negocio del periodismo profesional se está viniendo abajo. Si leen con asiduidad este blog sabrán que, de cuando en cuando, me pongo corporativo y reflexiono sobre  temas relacionados con mi profesión, de una forma o de otra. Y esta semana toca volver al ataque. Y con indignación, además.

Lo he hecho público a través mis redes sociales (clic en la imagen). A un amigo y colega le han ofrecido un puesto de trabajo a media jornada, como Capturaredactor en un digital local, por 300€ mensuales. Lo anormal viene en la lectura entre líneas. Le han asegurado que “esperan de él compromiso con el proyecto”, pues quieren desbancar al líder en el sector. Esta ímproba tarea pretenden acometerla con dos redactores y tres becarios. Imagino que ya se están haciendo una composición de lugar del panorama, pero hay más. La petición de “compromiso”, que es únicamente verbal y no figura en ningún impreso firmado, implica en la práctica, tanto labores de coordinación de los becarios como incontables horas extras, pues “todos haremos sacrificios por el bien del proyecto”. El sacrificio, traducido en muchas jornadas de ocho o más horas, muchas veces, tendrá una recompensa de…300€ Mi amigo ha tenido la suerte de poder declinar tan generosa oferta.

Hay quien no puede negarse, por obligación o por miedo. En los primeros casos es triste pero entendible. Si tienes que comer y una familia o unos gastos fijos de los que responder, tienes que aceptar “lo que sea”. No es algo exclusivo de la profesión periodística ni vamos a librarnos de esta lacra de la explotación, tan fácilmente. No hablo de eso. Me preocupan más los supuestos de la segunda opción, la motivada por el miedo.

En estos casos hay un mantra que se repite: “Si no acepto yo lo hará otro de la larga cola, que he visto esperando fuera” Y guiados por ese lema, muchos compañeros aceptan. En condiciones que, a la par de vergonzosas, son ilegales. El miedo es, en gran parte, lo que mantiene la situación tal y como está, los empresarios lo saben y se aprovechan. Quien acepta unas condiciones como éstas, por miedo a que nos quiten “la oportunidad”, perpetúa el problema. ¿La oportunidad? ¿Oportunidad de ser explotados, de minarse física y anímicamente, de malgastar las capacidades y el talento que se puedan tener, por delante de otra persona? ¿Estamos deseando “aprovechar” esa “oportunidad”? Ya está bien. Perdamos el miedo a decir que no.

Es cierto que el periodismo no es un oficio de millonarios, ni es un trabajo cómodo. Pero todo tiene un límite. Que sea el pan nuestro de cada día no es excusa. Que haya las mismas – y peores – condiciones en otros lugares y en otras profesiones no es excusa. Si tenemos la fortaleza como para decir que no a esa “gran oportunidad” de ser sodomizados laboralmente por 300€, si predicamos con el ejemplo y otros nos imitan, la larga cola de personas que esperan fuera del despacho, a la caza de las migajas, se irá reduciendo. Con algo de suerte, sólo podrán aceptar aquellos que, auténticamente desesperados, no pueden hacer otra cosa que poner el culo, con perdón. Pero los otros, los que nos hemos librado del miedo, podremos denunciarlo, tratar de luchar contra ello. Porque el periodismo no es un oficio de ricos, no. Pero es igual de digno que cualquier otro. Y es bastante necesario, para construir una sociedad democráticamente sana. Sin periodistas no hay periodismo y sin periodismo no hay democracia.

Desde la Asociación Salmantina de Periodistas (ASPE), a la que pertenezco, y también desde la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) tratamos de defender condiciones de trabajo dignas y un ejercicio ético y coherente de la profesión. Estamos luchando para hacer entender a todos – empresarios y periodistas – que #GratisNoTrabajo. Si eres periodista y te hacen ofertas como esta – o “mejores” – te animo a que te niegues a trabajar en esas condiciones y, si es posible, que te dirijas a la asociación de prensa de tu ciudad o Comunidad Autónoma, a tu colegio profesional, si existe, y denuncies. Que el arsenal de “carne de cañón” de los empresarios se haga más pequeño cada vez. El buen periodismo no puede hacerse si no hay dignidad en las condiciones laborales, ni libertad a la hora de trabajar – esto último es materia de otro Pasaporte, seguramente -. En resumidas cuentas: no tengas miedo.

Y no puedo terminar sin lanzar otro mensaje. Este, a los derrotistas, conformistas y gruñones. Los primeros y los segundos suelen escudarse en otros mantras, parecidos al que citaba más arriba: “Todo está igual”, “No voy a cambiar nada yo solo” “No quiero ser la oveja negra” “No quiero cerrarme puertas”… Es legítimo pensar así, no lo critico. Lo que no es tan legítimo es pretender o aceptar que TODOS los demás nos zambullamos en esa trinchera. No es tan aceptable mirar con ojos de conmiseración a quienes sí tratamos de luchar y cambiar las cosas. Si no actúas, no tienes derecho a quejarte. Y los gruñones, que tampoco hacen nada por cambiar la situación y se limitan a rasgarse las vestiduras, afirmando que ya es tarde para actuar, que nos preguntan dónde estábamos hace años, cuando empezaron a derribarse los muros de la profesión. A esos, les agradezco el dedo acusador, la autocrítica siempre es buena. Pero los empresarios no sólo quieren periodistas asustados y manipulables. También nos prefieren desunidos y cainitas. Imaginad lo que podríamos lograr juntos. Canalizando toda esa indignación y cabreo en la dirección apropiada. Vosotros mismos.

ACTUALIZACIÓN (26/3/13): El protagonista de esta historia ha hecho públicos los detalles que no se cuentan en la entrada, tanto en los comentarios de Pasaporte Charro  como en este post de su blog personal. Esta última denuncia es portada de Meneame.net a las 10.00 am de hoy. Mi apoyo a un compañero y amigo, además de mi enhorabuena por su valentía

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14 comentarios

Archivado bajo Medios de Comunicación, Periodismo

14 Respuestas a “El miedo no ayuda

  1. Sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo contigo en casi todo. Te felicito por este irritado alegato. La verdad es que tienes mucha razón. Ahora bien, me falta la genuina parte de contraste e investigación del buen periodista, porque soy de los que saben que la relatividad tiende a ser un bálsamo natural con las irritaciones.

    ¿Has averiguado cuánto cobran los redactores de ese «medio lider del sector» al que pretenden desbancar? ¿Cuántos tiene? ¿Cuántos becarios sin carrera y sin salario mantiene ese «medio lider» en plantilla?

    Lo digo porque, según se desprende de tu texto, la oferta laboral que le han hecho a tu amigo proviene de un medio nuevo o reciente y, por tanto, con pocos o ningún anunciante, por lo que, oye, el hecho de alguien esté dispuesto a hacer la inversión de pagar 300 euros por media jornada —pregunta de camino cuánto cobra un trabajador normal de cualquier otra profesión en esta ciudad por «media jornada»— puede ser incluso loable. Y creo que estaremos de acuerdo en que sería una lamentable ironía estar poniendo de explotador y de sodomita laboral precisamente a la parte que «más» está haciendo por la profesión.

    • Querido Jean:

      La mayor parte de las veces estamos de acuerdo en casi todo. Nuestros intercambios de opinión (a veces duros, pero siempre amistosos) tienen más que ver con el apasionamiento y con el aprecio mutuo que con un desacuerdo real.

      En este caso, llevas razón en tu comentario como casi siempre. El medio al que hago referencia en la entrada no es que sea lo mejor del mercado local. Y es cierto que otros medios (sean líderes o no) cuentan con condiciones iguales o peores. Lamento no contar con el espacio y el tiempo suficiente como para poder ofrecer datos que valgan para contextualizar y te pido disculpas, tanto a ti como a los demás lectores. Sin embargo, no es un desatino hacerse una buena perspectiva mental tomando este caso como ejemplo.

      Eso sí, de ahí a pensar que este medio, ofertando 300€, por muy nuevo que sea y mucho esfuerzo inversor que esté haciendo, esté haciendo algo por la profesión… me parece excesivo. Aún así te agradezco la matización, como siempre. Un abrazo

  2. aags

    ¿Ahora son 300? Van subiendo entonces, cuando yo estuve en ese medio eran 250 y con contrato de prácticas. Y a la persona que dejó vacante ese puesto le daban inicialmente lo mismo, solo que como ella exigió que le dieran de alta en la Seguridad Social se lo descontaron del minisueldo.

    En su momento yo acepté trabajar allí porque lo vi como una oportunidad para probar mis dotes organizativas y de paso ayudar a una amiga. Al mes ya estaba quemado. Duré 5. Lo dejé en cuanto encontré otro trabajo fuera de esta profesión con un sueldo mejor para poder tener ingresos ante una futura paternidad. Cuando se lo comuniqué al dueño la frase, que se me ha quedado grabada, fue: “Claro, es que este no es un trabajo para personas con familia”.

    Sinceramente, me sorprende cómo se mantiene en pie, pero con la inversión que hay en trabajadores no me extraña (y como no hayan renovado los equipos ya ni te cuento).

    Y de ocho horas nunca bajaba la jornada laboral. De hecho, el día que yo más horas le eché fueron 15. Vale, sí, fue el día de la huelga general del 29-M, pero es que me la tragué entera yo solito…

    En fin, no voy a seguir comentando los pormenores de este medio porque no acabaría nunca y tengo tareas que hacer. Me da pena por los colaboradores (también llamados becarios), porque ven una parte oscura de su futura profesión, y por los recién graduados/licenciados, que salen ilusionados al mercado laboral para toparse con este tipo de situaciones, que a más de uno desilusionará.

    Un saludo

  3. Querido/a aags:

    Muchas gracias por comentar y por contarme tu experiencia que, como la de muchos otros compañeros es desoladora y clarificadora a partes igiuales. No obstante, debo hacerte ver que en mi entrada no cito el nombre de ningún medio.

    No sé a que medio te referirás en tu comentario pero quiero dejar claro que, por prudencia y educación, tanto con la situación que relata la entrada como con su protagonista, que no soy yo, no he dado ningún nombre. A buen entendedor, etc. etc. No sé si ejerces actualmente, pero si es así y te ecuentras con situaciones similares, como decía en el post, ponte en contacto con una asociación o colegio y denúncialo. Es la única forma de poner coto a esto, aunque sea poco a poco. Un saludo

    • aags

      Siempre hay que tener cuidado con estas cosas para evitar represalias, claro está. Yo te he contado por encima la situación que viví en primera persona y tampoco he querido dar nombres cuando me he referido a otras personas o al propio medio de comunicación, pero sí, hablamos del mismo.

      Espero que poco a poco vayamos saliendo de este pozo en el que nos encontramos actualmente. Un saludo

  4. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Por desgracia este tipo de actuaciones son bastante corrientes y también el que se acepten motivados por el miedo o por cualquier otra razón. Solo puedo justificar a aquellos que, como tú mismo dices no les queda más remedio por obligaciones familiares, aunque con un sueldo de este tipo tampoco creo que les solucione demasiado.
    Dejando fuera a los que tienen obligaciones familiares, hay muchas personas que justifican esta forma de actuar con “es lo que hay” o “me sirve para hacer currículum y de paso voy entrando en la empresa” y a largo plazo piensan que es una opción probable que la situación laboral mejore dentro de la empresa y consiga unas condiciones “normales”. Bajo mi punto de vista aceptando estas ofertas solo consiguen perpetuar la situación dentro de las empresas y lo más probable es que no mejoren las condiciones del trabajador, si no que lo acabe dejando y ser sustituido por otro que acepte las condiciones, seguramente con las mismas esperanzas que lo hizo el anterior. Tenemos que empezar nosotros mismos por negarnos aceptar estas prácticas.
    Este caso es un ejemplo local de tantos que existen a nivel nacional. No hay más que pasearse por el portal de búsqueda de empleo de Infojobs para ver ofertas que, sin ser exactamente esta situacion, son abusivas: desde ofertas de trabajo no remuneradas, a pedir voluntarios para un trabajo que debería ser cubierto con un contrato o pedir requisitos muy exigentes sin que esto se refleje en la retribución.
    Se puede matizar más, dar más datos, etc. Pero en ningún caso justificar.

  5. Gracias por comentar, Elsa:
    Sabes que coincido plenamente. Mucho ánimo con tu aventura bloguera en http://www.elgpsdelminotauro.wordpress.com Como ves, no es tan complicado hacerse un huequecito modesto, con paciencia y tiempo. Abrazo

  6. Lmat

    Conozco el medio del que habla, de hecho soy la chica que tomó el puesto de aags, y agradezco que me haya “mencionado”. Yo trabajaba por 200 euros que se tradujeron en 180 pues los restantes se iban para pagar la seguridad social. Estaba cómoda puesto que adoro esta profesión hasta que a los seis meses se me acabó el contrato “de prácticas” con horario y condiciones de redactor con experiencia, y me echaron. Hasta hace unos días seguían buscando a gente que trabajara bajo esas condiciones… una vergüenza que yo aceptara eso, por “no haber otra cosa”, pero que no va aceptar nadie si es lo suficientemente list@ como para saber que un proyecto no se “relanza” si no tratas a tus trabajadores como profesionales y no como personas a las que haces un favor.

    • Gracias por comentar Lmat:

      Tanto tu comentario como el de aags son doblemente valiosos, porque hablan de una situación “desde dentro”, aunque como comentara más arriba nadie cite nombres y no estoy seguro de que hablemos del mismo medio. Pero tanto da, seguramente no es el único. Lamento que hayas tenido que pasar por eso, pero te animo a que no lo des todo por válido, de cara al futuro. Una sucesión de “No” harán más complejo el “Sí” en según qué contextos. A buen seguro tu valía profesional no es menor o mayor que la mía y no mereces menos que yo ni que nadie. Con la dignidad no se regatea. Un abrazo y ánimo

  7. Estimados amigos:

    Soy una de las quince personas que acudió al reclamo de esa oferta y que, por tanto, se vio insultada el pasado viernes. Me podría ocultar entre estos quince sujetos anónimos, pero no lo voy a hacer. Soy el amigo al que se refiere César. No temo represalias, porque sencillamente no puede haberlas. ¿Es acaso una represalia que no vuelvan a ofrecerte propuestas humillantes? Para proyectos serios, el que quiera, que me llame. Estoy convencido que podré aportarle mi experiencia y mis conocimientos, sean estos amplios o escasos.

    Agradezco a César el post y la repercusión que ha tenido. También su prudencia. Yo no la tendré. La empresa y la persona que realizaron esta oferta se llama Diario de Salamanca SL y Ángel Luis Sánchez, su gerente respectivamente. Esta mañana, a la oficina de empleo que seleccionó a los candidatos llegaron varias quejas sobre las condiciones ilegales e insultantes que realizaron. Yo fui una de las personas que trasladó al Ecyl su sorpresa e indignación. Espero, y haré lo posible para contribuir a ello, que los allí citados articulemos una protesta menos espontánea y más formal ante la Administración pertinente.

    Creo que nunca debimos callarnos, y que en muchas ocasiones los periodistas hemos sido muy responsables de nuestra miseria laboral, pero todo tiene un límite. Este señor y esta empresa lo han traspasado claramente.

    Lo explicado por César es verdad en todos sus términos. No obstante, os invito a leer la entrada que también he escrito sobre este asunto (http://antoniomartinr.com/una-oferta-indigna/).

    Un abrazo para todos.

  8. Cristóbal

    La propuesta laboral es reprobable… pero la afirmación de “El miedo es, en gran parte, lo que mantiene la situación tal y como está, los empresarios lo saben y se aprovechan” es una generalización demasiado gratuita. Sería más fiel a la verdad algo como “los empresarios de tal medio salmantino se aprovechan de la situación ofreciendo sueldos de… a cambio de … “. Tirar al bulto es demasiado fácil y se pierde credibilidad. Aunque repito, me sigue pareciendo igual de lamentable la oferta laboral recibida.

    • Gracias por comentar, Cristóbal:
      Es cierto que habría sido más preciso y sostén de mi credibilidad citar específicamente al medio. Como habrá comprobado, si ha leído el resto de comentarios, especialmente el de Antonio Martín, no he citado el medio por prudencia y respeto, tanto al protagonista de este caso en particular – que no soy yo – como al medio, al que no podría dar la oportunidad (al menos en el momento de publicar la entrada) de dar su versión. Aún así, gracias por la apreciación. Me agrada tener lectores meticulosos y exigentes con la verdad y el rigor. Un saludo

  9. César, porque en todos los sitios cuecen habas? Si pudiera te contaría algo relacionado con este tema,pero de momento debo callarme,de todas las maneras me vuelvo a quitar el sombrero ante ti

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